Mucho presupuesto, poca ilusión: la cabalgata que falló a los niños y niñas de Puertollano

07.01.2026

NOTICIAS DE AGRUPACIONES LOCALES

La cabalgata de Reyes de Puertollano 2026 pasará a la historia. No por brillante, no por emotiva. Pasará por ser el ejemplo perfecto de cómo la calidad no se corresponde con el dinero invertido, obteniendo un resultado pobre y desangelado.

Porque cuando se rasca el envoltorio institucional y se miran los datos oficiales, el contraste con lo vivido en la calle resulta difícil de justificar. El Ayuntamiento destinó 42.955 euros al alquiler de seis carrozas (incluyendo montaje y desmontaje) para un evento con un plazo de ejecución de un solo día. A esta cifra hay que sumar otros 25.000 euros para el suministro de caramelos y artículos infantiles, adjudicados a una empresa cordobesa. En total, casi 68.000 euros de dinero público.

Con ese presupuesto, cabía esperar una cabalgata ambiciosa, viva y pensada para todos y todas. Sin embargo, la realidad fue otra: faltaron pasacalles, faltó animación, faltaron caramelos y faltaron regalos. Y cuando eso ocurre en un evento dirigido a la infancia, el fallo no es menor.

Sobre el papel, las cifras vuelven a chocar con la experiencia ciudadana: 5.000 kilos de caramelos, 10 vehículos y 1.600 balones y juguetes. Pero en la calle, muchas familias se fueron con la sensación de que no llegó nada o llegó tarde y mal. Y esto se traduce en que el problema no es de expectativas, es de gestión.

Y aquí la responsabilidad es política. El principal responsable es el alcalde, Miguel Ángel Ruiz, que debe responder no por la foto ni por el protocolo, sino por el resultado. Gobernar no es aparecer al frente de una comitiva; gobernar es garantizar que el dinero público se traduzca en experiencias dignas, especialmente cuando se trata de niños y niñas.

La magia de los Reyes no entiende de empresas, ni de convenios, ni de jerarquías sociales. O al menos no debería hacerlo cuando hablamos de una celebración financiada con dinero de la ciudadanía.

Con casi 70.000 euros comprometidos, lo mínimo exigible al concejal de festejos era una cabalgata cuidada, participativa y memorable. Sin embargo, lo que se ofreció fue una versión insípida, sin ambición y sin alma.

Puertollano no necesita cabalgatas caras para figurar en expedientes. Necesita respeto, igualdad y una gestión que esté a la altura de su gente.

Porque cuando se invierten 25.000 euros en regalos, casi 43.000 en carrozas y aun así la ilusión no llega, el problema no es la cabalgata ni los Reyes Magos. El problema es quien gobierna.